martes, 21 de enero de 2014

Benemérita escuela Normal Veracruzana “Enrique C. Rébsamen”

Licenciatura en Educación Secundaria con especialidad en Telesecundaria

2do grado Grupo “A”

Ensayo: La alfabetización en la escuela secundaria: actores y acciones.

Mtra. María Teresa López Contreras

Equipo:
Alejandra Santés Sánchez-Vargas
Sandra Jared Hernández Sandoval
Yesenia López García
Alfonso Jesús Romero Rodríguez




La alfabetización en la escuela secundaria: actores y acciones.


Introducción:
La educación en México está en peligro. Los distintos sectores políticos, independiente de la corriente ideológica que digan profesar, suelen usar la demagogia para ocultar su realidad. La realidad de no intentar solucionar los grandes problemas de fondo que acosan al país desde distintos puntos estratégicos (economía, religión, por ejemplo). La educación es uno de los más frágiles e importantes pilares que sostienen al país, pero el constante ataque a la misma la han hecho cada vez más frágil, más insostenible.
Esto se ve reflejado en la alfabetización general de las personas y en sus formas de manejarse en sus distintos entornos sociales. Al respecto, uno de los más grandes problemas con los que nos encontramos en nuestra primera jornada de práctica docente fue la de encontrar alumnos con un escaso vocabulario, una débil comprensión lectora y una preocupante y disminuida cultura general. Estos alumnos –responsables o no- de estas deficiencias, se encuentran también carentes de herramientas suficientes para expresarse correctamente de forma oral o escrita.
Una cosa es segura: el acto de alfabetizar no corresponde únicamente al maestro, sino también a otros agentes socializadores. A saber: la familia, la escuela y la sociedad en general construyen y determinan todas las posibilidades que tenga cada alumno para alfabetizarse plenamente.
La escuela, por ejemplo, se encarga de reforzar, consolidar y mejorar los conocimientos adquiridos en casa, para poder entonces generar más aprendizaje en los alumnos. Sin embargo, la herramienta clave para la alfabetización es la lectura. La lectura como acción y propósito del saber.
Por otro lado, una de los aprendizajes que construimos en la jornada de práctica y que contrastaremos con algunos autores en este ensayo, es el de que el maestro, en su labor de involucrar a los alumnos a leer y a escribir adecuadamente, debe saber generar el interés, clave para el aprendizaje, con lecturas acordes al nivel cognitivo de sus alumnos.
Una reflexión de estos elementos, la jornada de práctica, la situación social actual, y la bibliografía de este curso convergen en este ensayo que se enfoca en los agentes socializadores y su papel en la alfabetización plena de los alumnos de secundaria.






Como lo hemos planteado en la introducción,el acto de alfabetización no es labor única asignada al maestro ni a la escuela. Suele pensarse que si las instituciones tuvieran reformas educativas en donde se demanden mayores niveles de calidad y tasas más elevadas de eficiencia terminal en educación, la calidad, en general, aumentaría considerablemente. Sin embargo, esto no genera una sociedad más alfabetizada, más dueña de sus propias decisiones.
Así pues, otros actores se manifiestan en el desarrollo de los alumnos desde antes de que incluso entren a la escuela, la educación formal.
“Los niños solo aprenden eficazmente a leer y escribir si son admitidos a una comunidad de usuarios de la lengua escrita, a la que llamaremos ‘el Club de los alfabetizados’, al cual ingresan antes de poder leer y escribir una sola palabra por su cuenta” (Smith, 1994) supuesto, es dominio total en los primeros años de los padres del futuro alumno. En este club, las personas aprenden a hablar escuchando a los padres, a los vecinos, a toda persona que se relaciona con ella. En este primer instante podemos ya descartar el supuesto planteado anteriormente (el de la responsabilidad absoluta de la escuela como agente alfabetizador último y único).

Ante todo, esto supone un desafío implícito para las instancias educativas: no todos los niños llegan con el mismo bagaje cultural. No todos tienen el mismo andamiaje cognitivo, ni mucho menos el mismo acceso al mundo del lenguaje escrito. Ya hablábamos al inicio de este ensayo de la campaña sistemática de algunos sectores políticos por impedir el desarrollo cultural de los habitantes de su país. A pesar de todo, “gran parte de los niños saben mucho acerca de lo que es leer y escribir antes de ingresar a la escuela e independientemente de lo que se enseñe en ella.” (Goelman, Oberg y Smith, 1984).

Los niños necesitan ayuda constante de colaboradores involuntarios (o voluntarios) que pueden ser sus padres o las personas que los rodean “La relación frecuente con tales actividades en la familia o en otros escenarios extraescolares probablemente ayude a los niños a desarrollar un patrón generalizado para interactuar con textos y adquirir la confianza suficiente como para usar textos orientadores de actividades prácticas por su propia cuenta” (Resnick 1997).

 El número de esos colaboradores involuntarios va aumentando en la medida que el círculo social de cada niño va creciendo también. Llega un punto en el que en este círculo están incluso escritores de épocas pasadas, cuya literatura ha acrecentado el desarrollo alfabetizado de los niños.  En la medida en que pasa el tiempo y los colaboradores involuntarios crecen más y más, el niño –o adulto ya-, construye por sí mismo su propio saber. Investiga, reflexiona y genera por su propia cuenta. Vygotsky (1978) sostuvo que todos los niños pueden hacer con ayuda un día, al día siguiente pueden hacerlo solos.
Así pues, recalcamos la importancia vital que tiene para los niños tener a su alcance, desde el nacimiento –o incluso antes- un ambiente cultural amplio. Padres alfabetizados, familia alfabetizada, libros en demasía…
Si contamos con todo esto, y tenemos un alumno que forme parte del club de los alfabetizados, notaremos que existen ciertos beneficios, entre ellos, el gran ritmo de aprendizaje del alumno; ya que su vocabulario crece a un promedio superior a las 20 palabras diarias (Miller, 1977).

Hemos llegado a la conclusión de que no sólo se requiere la intervención de la escuela para que los alumnos sean personas alfabetizadas, se necesita forzosamente que las familias se involucren y preocupen por el proceso de lectura y escritura de sus hijos, sin la necesidad de presionarlos, segregarlos o evaluarlos por cada error que cometan; en cambio, deben generar la confianza que suele dar el hogar dando por supuesto que hablarán y escribirán como o mejor que ellos en cualquier situación que corresponda.

En la mayoría de las discusiones sobre la crisis del alfabetismo, se asume que es una habilidad adquirida que caracteriza  a los individuos, es decir, las personas poseen o no estas habilidades.
“Se piensa que los individuos llevan las habilidades de lectoescritura en la cabeza. No se considera que la situación en la que se lleva a cabo el proceso de lectoescritura afecte la naturaleza del mismo” (Resnick, 1997).

Se requiere un cambio de perspectiva acerca del mismo, concebirlo en cambio como un conjunto de prácticas culturales en donde se conciba al alfabetismo como un proceso de socialización, donde las personas aprenden una vez que están inmersos en una comunidad de hablantes o escritores. En la práctica, esto implica evaluar y sistematizar el trabajo a partir de los planes y programas de estudio en cuanto al enfoque que planteen. Además, las prácticas culturales, asumidas como prácticas sociales de desarrollo humano.

Según (Resnick 1997) “El mejor modelo es el aprendizado, que es la práctica tutoreada de tareas directas de producción, con grados decrecientes de apoyo de los maestros o compañeros avanzados”. El aprendizado también se puede dar en las familias a través de las prácticas más “triviales”, como son el leer y compartir cuentos, leer periódicos, en síntesis, transmitir una cotidianeidad de la lectura. Sin embargo, en tiempos y espacios sociales actuales y comunes, esto no suele ocurrir. La sublimidad de los mensajes en las calles no va más allá de la transmisión de un mensaje, y no se comparte una cultura del lenguaje complejo.

A través de los años, se han clasificado –sin que esto signifique que se ha tenido éxito al transmitirlos- distintos tipos de alfabetismo. El alfabetismo recreativo, entendido como el que tiene un significado personal para cada persona, se manifiesta en la recreación y búsqueda de la plenitud a través del lenguaje escrito, oral, escrito. Con novelas, cuentos y demás, éste puede representar la libertad del hombre, su escape de la vorágine cotidiana de difíciles situaciones reales.

 “Es un tipo de práctica de alfabetismo en la cual la lectura es un fin en sí mismo. Involucrarse con el texto es el primer requisito para el alfabetismo recreativo” (Resnick, 1997).
La comunicación es un fin de la alfabetización. El alfabetismo informativo retoma la esencia comunicativa de la lengua y se utiliza y fundamenta para transmitir información de una forma compleja.

Resnick (1997), lo maneja como el alfabetismo para aprender acerca del mundo; la única actividad inmediata después de leer es la discusión con otros y relacionar la nueva información con conocimientos previamente adquiridos. Este tipo de alfabetización hace que la lectura sea motivada por el querer saber de lo que habla la gente y así poder convivir.
Por último, el alfabetismo útil es entendido como aquél que realizamos para lograr, en general, un objetivo específico. Lo utilizamos por necesidad, por satisfacción, por cumplimiento, por laboriosidad, trabajo y realización personal, con el fin de hacer algo práctico, útilpara el mundo: leer recetas, instructivos, escribir cartas, llenar solicitudes de empleo, etc.
“Entre las personas alfabetizadas las diferencias no estriban en la posibilidad de leer, escribir, hablar y escuchar (Garton y Pratt, 1991)” Sino más bien en la posibilidad de hacerlo de manera competente. Las personas que han tenido un buen proceso de alfabetización suelen ser personas que no solo saben expresarse de manera correcta, sino que además lo hacen con fines éticos y significativos para la sociedad en donde se desarrolla.
Finalmente, reconocemos que la teoría del lenguaje es amplia, compleja y significativamente útil para establecer estrategias con el fin de desarrollar el alfabetismo como centro del desarrollo escrito y hablado. Sin embargo, es cierto que no parecen disminuir la cantidad de analfabetas en el país y en el mundo, es más, parece que aumentan. O, por otro lado, el nivel de alfabetismo de las personas letradas es mínimo o poco funcional. No hay más empeño, o no parece haber más empeño de las instituciones para formas de manera crítica y plena las cuatro habilidades (leer, escribir, hablar y escuchar) para ser seres alfabetos. El despojo económico e ideológico a la educación como ente de desarrollo social va cada vez destruyendo el perfil social de las personas.

Sin embargo, es también cierto que el empeño por corregir este gran problema no cesa. “La tarea del profesorado es insustituible. Consistirá en la planificación, la modificación de programas y aceptación de formas menos convencionales de lo que se suele esperar” (Solé, 2000)

Conclusión
Asumiéndonos finalmente como docentes responsables del futuro ideológico del país, reconocemos nuestra relevancia dentro del proceso del cambio. De facilitar y trabajar, utilizando distintas estrategias y herramientas (distintos textos, por ejemplo) para lograr alfabetizar a nuestros alumnos. Consolidarlos como seres plenos. Consolidar el futuro del país a pesar el atropello constante que un sector de adinerados poderosos constantemente efectúan en contra del lugar  donde crecieron.








Bibliografía
Ferreiro, Emilia (2000); Leer y escribir en un mundo cambiante en La expresión oral y escrita en el proceso de enseñanza y aprendizaje. Ediciones Novedades Educativas, Buenos Aires, pp 4-7. Pg.33-41Centro de Investigación y Estudios Avanzados. México.
Resnick (1997). El alfabetismo dentro y fuera de la escuela. México: SEP
Smith, S (1994). El club de los que leen y escriben. De cómo la educación apostó al caballo equivocado. Buenos Aires. Aisque, p.p 11-229
 Solé, Isabel (2000),”Aprender a usar la lengua: implicaciones para la enseñanza”, en SEP, Introducción a la enseñanza de: español. Programa y materiales de apoyo para el estudio. Licenciatura en Educación Secundaria, 2° semestre. México, pp.25-35.


miércoles, 20 de noviembre de 2013


BENEMÉRITA ESCUELA NORMAL VERACRUZANA "ENRIQUE C. RÉBSAMEN"

Licenciatura  en Secundaria con Especialidad en Telesecundaria

2do Grado Grupo "A"

Profesora: María Teresa López Contreras

Informe del Proceso de Elaboración de Planeaciones Didácticas

Equipo:

Sandra Jared Hernández Sandoval
Yesenia López García
Alfonso Jesús Romero Rodríguez
Alejandra Santés Sanchez-Vargas

Presentación


En el presente trabajo damos a conocer el proceso que se llevó a cabo en el momento de la realización de la planeación del proyecto de Español I: “Exposición de líneas del tiempo y relatos autobiográficos”. Se destaca la importancia del proceso de planeación dentro de la labor docente, de tal forma que las actividades aquí anexadas ponen de manifiesto esa importancia al analizar y dimensionar a la planeación misma.
Se estudió con detalle la organización del Programa de Español 2011. Se observó el enfoque de la asignatura de Español, y las diferencias fundamentales de la organización entre los Planes de Estudios 2006 y 2011. Se establecieron semejanzas y diferencias.
Se analizaron las prácticas sociales de Español en distintos niveles de Educación Básica (Primaria y Secundaria) y se distinguió la relación que hay entre ellas. Se siguió esta línea de trabajo pues las prácticas sociales no pueden desarrollarse de manera aislada, antes deben vincularse unas con otras para formar seres humanos íntegros.
Una vez detectado el enfoque de trabajo de la asignatura, que es el trabajo por proyectos didácticos, se puso en marcha el análisis de la metodología de trabajar de tal forma. Se distinguieron los elementos del proyecto, sus beneficios frente a otros métodos de trabajo y la relación elemental entre la planeación y el trabajo por proyectos.
Posteriormente se hizo un formato de una planeación del proyecto didáctico, en donde se refleja lo que hasta ahora hemos conocido del programa de español 2011.
La evaluación es un proceso complejo. Y en el trabajo por proyectos ésta es un elemento fundamental, por lo que investigamos y analizamos la evaluación de un proyecto didáctico; sus ventajas, retos y metas, y la utilidad que tiene esta para mejorar el proceso de aprendizaje en los estudiantes.

Marco teórico


El sustento teórico-pedagógico resulta inevitablemente necesario para conciliar los distintos elementos que deben ser utilizados en la realización de la planeación de un proyecto, es por eso que nuestro proyecto está sustentado en el  Plan de Estudios 2006 y 2011 ya que de primera instancia reflexionamos sobre las diferencias y semejanzas que existen entre ellos, para posteriormente enfocarnos en el Plan 2011, que es el objeto fundamental de nuestro proyecto. Finalmente de los planes mencionados  extrajimos las competencias para la vida que se deben alcanzar al término de la educación básica, así como el perfil de egreso que se espera alcancen los alumnos y que nos permitió centrar parte de las actividades que se incluirían en la planeación del proyecto.
El Programa de Español 2011 fue parte fundamental en la realización del proyecto ya que de él y de los Programas de Español de Primaria tomamos aspectos esenciales que deben ser incluidos en una planeación como son las prácticas sociales, las cuales de cierta manera rigen parte de las actividades a realizar y que permiten que el niño (a) se desarrolle de manera plena, también tomamos del Programa de español, el tipo de texto con el que estaríamos trabajando, los aprendizajes esperados es decir lo que los alumnos deberían saber al término de la secuencia y que van de la mano con la planificación de las actividades, los temas que se reflexionarían a los largo de las sesiones así como las producciones es decir los productos tangibles e intangibles que se obtendrían en el proceso y al término del proyecto.
Parte importante de un proyecto es la forma en cómo vamos a darnos cuenta de lo que se ha avanzado, esto se logra mediante una evaluación  es por eso que para saber la forma correcta de evaluación sustentamos nuestra teoría en lecturas como “La evaluación de un proyecto diseñado”, “La Planificación de un Proyecto” de María Laura Galaburry. Con ella respaldamos las formas de una evaluación formativa que planteamos en nuestra evaluación, en donde no evaluamos sólo de forma numérica, si no que tomamos en cuenta aspectos como las actitudes, los valores a la hora de realizar actividades y donde utilizamos más de una herramienta como son las listas de cotejo, las escalas de apreciación y/o las rúbricas.

A continuación se presenta la guía metodológica del avance del proyecto, esperemos les sirva para la realización de sus proyectos.

Sesión 1 Comparación de planes 2006 y 2011


Partimos del objetivo de que nosotros, futuros docentes, tenemos la necesidad imperante  de comprender los propósitos de la enseñanza de español en la educación básica, particularmente los de Educación Secundaria. Esto con el fin de darle sentido y propósito a nuestra labor docente. A partir de este objetivo generamos una compleja vinculación entre las actividades propuestas en la Situación Didáctica y nuestro propio desarrollo educativo.
Un objetivo más fue el de reconocer los rasgos esenciales del enfoque de enseñanza del español en la educación básica, pues funciona como el eje que guiará nuestra práctica. La forma en cómo funciona el método y se generan los resultados.
Así pues, analizamos y reflexionamos las semejanzas y las diferencias existentes entre los Planes de Estudio 2006 y 2011 mediante un cuadro un comparativo. Podemos decir que la Propuesta Curricular ha cambiado: En el plan de estudios 2006 se planteaba que el uso de ambientes colaborativos y desafiantes promovía la convivencia y el aprendizaje. Mientras que el 2011 plantea el desarrollo armónico e integral del individuo y la comunidad a través del desarrollo de los estándares de aprendizaje, para que el alumno aprenda a aprender, aprenda para la vida y a lo largo de toda la vida. Además, en el 2011 se hace alusión al trabajo docente mediante la planificación para potenciar el aprendizaje.


Sesión 2 Ajustes en el programa de español


Existen también semejanzas en la Propuesta Curricular como lo son el énfasis en el desarrollo de competencias y de aprendizajes esperados. En el Plan 2011, además, se hace también énfasis en el desarrollo de estándares curriculares.
Hay un cambio en la organización del Mapa Curricular. En el Plan 2006 los espacios de formación están organizados de la siguiente forma jerárquica: Formación General y contenidos comunes- Asignatura estatal- Orientación y Tutoría. Mientras que en el Plan 2011 hay una organización horizontal que consta de: Secuencia y gradualidad de las asignaturas. Y existe una organización vertical, que son los periodos escolares, indica progresión de los estándares curriculares de español, matemáticas, segunda lengua y las habilidades digitales.
En ambos planes se manejan competencias para la vida, siendo en el Plan 2011 el desarrollo de las mismas el principal objetivo. En ambas son conceptualizadas como aquella movilización de todos los componentes (conocimientos, habilidades, actitudes y valores) hacia la consecución de objetivos concretos en contextos específicos. Se plantean cinco Competencias para la vida:
·         Competencias para el aprendizaje permanente.
·         Competencias para el manejo de la información.
·         Competencias para el manejo de situaciones.
·         Competencias para la convivencia.
·         Competencias para la vida en sociedad.
También hay otra conceptualización de los Aprendizajes Esperados en el Plan 2011, pues ahora se consideran como indicadores de logro que determinan lo que se espera de cada alumno en términos de saber, saber hacer y saber ser.
Finalmente llegamos a ciertos planteamientos derivados del Plan 2011:
·         Que la articulación de la Educación Básica es el inicio de una transformación que generará una escuela centrada en el logro educativo que atenderá a las necesidades específicas del aprendizaje.
·         Que la transversalidad implícita y explícita de los distintos campos disciplinarios queda plasmada en los contenidos y, respectivamente, en las secuencias de las distintas asignaturas.
A manera de resumen, elaboramos una presentación en PowerPoint en donde expusimos los ajustes que se hicieron entre los planes 2006 y 2011, entre ellos: Los niveles que articulan, lo que se mantiene, lo que se incorpora, las modificaciones curriculares, la estructura de los programas, los ámbitos, y los temas de reflexión.


Sesiones 3 y 4 Prácticas sociales en educación básica

Después vino el análisis de las Prácticas Sociales. Reflexionamos la articulación entre las prácticas de Primaria (1er a 6to grado) y las de Secundaria (1er a 3er grado) pues éstas observan un desarrollo progresivo en su naturaleza y en su funcionalidad. De ellas se espera que los alumnos participen de manera eficaz en la vida escolar y en la sociedad. Tienen como punto de articulación el propio lenguaje y se caracterizan por tener un propósito comunicativo; el cual determinan las necesidades e intereses de los individuos y la sociedad.
¿Por qué, entonces, es tan importante conocerlos? Justamente porque éstas recuperan la lengua oral y escrita de forma muy próxima a cómo se desarrolla y se emplea en la vida cotidiana de los alumnos, lo que le da un sentido más concreto y práctico a la enseñanza. Además, incrementan el conocimiento y uso del lenguaje para poder mediar entre las relaciones sociales. En síntesis, enriquecen la manera de aprender en la escuela.
Una vez hecho este análisis, identificamos la práctica social correspondiente a nuestro proyecto didáctico que es:
  • Escribir una autobiografía y elaborar una línea del tiempo.

Contando con ella, y con los propósitos, aprendizajes esperados, competencias a desarrollar, ámbitos y tipo de texto, consolidamos el marco teórico de nuestro proyecto.


Sesión 5 Planificación de proyectos

Seguía, entonces, la metodología del trabajo por proyectos didácticos. ¿Qué son? ¿Cómo trabajarlos?¿Cuáles son sus ventajas? Todas estas incógnitas se resolvieron mediante el análisis, la reflexión y la socialización de la información de esta metodología.
Así pues, recuperamos de una lectura, “La planificación de proyectos” de María Laura Galaburri, los elementos y las particularidades del trabajo por proyectos.
A saber:
·         Un proyecto implica la articulación de un conjunto de actividades diversas.
·         La elaboración del proyecto debe tener un fin objetivo y específico. Un producto tangible que refleje el proceso en el que se realizó tal proyecto.
·         El proyecto generaliza y prioriza los objetivos de los alumnos y del maestro en uno solo. Tiene coordinación y cooperación constante.
·         Las propuestas de resolución son compartidas y mejoradas.
(Véase Anexo “Sesión 5: La planificación de Proyectos”, para una mejor comprensión del trabajo por proyectos didácticos).
Y uno de los aspectos más importantes para generar un proyecto, es el hecho de que necesita una práctica social de referencia, que se pretende enseñar.
Ya habíamos determinado que la práctica social de nuestro proyecto es la de “Escribir una autobiografía y elaborar una línea de tiempo”, de tal forma que podíamos ya elaborar un formato de planeación por proyecto considerando todos los elementos necesarios.
Había, entonces, un pequeño cuestionario que surgía como punto de reflexión y que permitiría mantener el sentido de nuestro proyecto. ¿Había en realidad un producto tangible en nuestro proyecto? Sí, que es una exposición de líneas de tiempo y de relatos autobiográficos (nótese la guía constante de nuestra práctica social). ¿El tiempo es suficiente? De esto no podemos precisar una respuesta correcta y mucho menos absoluta, pues el proyecto, para que sea efectivo, debe ser antes aplicado a un grupo en específico, con sus particularidades y sus adecuaciones. Sin embargo, considerando las actividades y las producciones de cada sesión de manera aislada, sí podemos aventurar el hecho de que el tiempo estimado corresponde con el tiempo disponible para la realización del proyecto. Por aislado nos referimos a la falta de un grupo específico o de características definidas de algún modelo de alumnos. En conclusión, el tiempo alcanza hipotéticamente.
Había entonces una pregunta más que decía: ¿Las acciones son coherentes, los propósitos son coherentes con el perfil de egreso? A esto llegamos a la conclusión de que el Plan 2011 articula de forma armónica los distintos elementos que componen la estructura de los contenidos de Educación Básica, por lo que sí existe una coherencia explícita entre las actividades del proyecto con distintos rasgos del Perfil de Egreso de la Educación Básica. Un articulador importante es el de la Práctica Social, pues es donde se ven reflejada la actividad escolar en la sociedad en donde el alumno se desenvuelve. En particular, y acorde con nuestra práctica social específica, destacamos el de:
·         “Utiliza el lenguaje materno, oral y escrito para comunicarse con claridad y fluidez, e interactuar en distintos contextos sociales y culturales; además, posee herramientas básicas para comunicarse en Inglés”.
Finalmente concluimos que existe una simbiosis básica entre el trabajo por proyectos y la planeación de los mismos. Esto responde a la última pregunta: “¿Es necesaria la planeación?” Simplemente la acción educadora no puede llevarse a cabo sin una organización y metas claras que determinen los métodos y las estrategias a seguir.


Sesión 6 Formato de planeación

Luego vino la elaboración del formato de planeación con el proyecto asignado. Esto, al principio, representaba un reto de organización y secuenciación que todos nosotros no supimos cómo superar en un principio. Tras todo el trabajo anteriormente especificado, se presentó la elaboración de la planeación como una prueba que reflejara el avance de nuestro aprendizaje.
Con todo el marco teórico bien especificado y con la didáctica de la elaboración de proyectos bien fundamentada, la elaboración del proyecto mediante un formato de planeación resultó… fácil. El proceso de aprendizaje no acaba, y el mejoramiento de los resultados es un constante motor para generar más y nuevos aprendizajes significativos. 


Sesión 7 Evaluación

Finalmente llegamos a la evaluación. La evaluación, constante que determina y retroalimenta el proceso de aprendizaje y de enseñanza, y genera una perspectiva resolutiva en todos los integrantes del proceso evaluativo, es fundamental en el trabajo por proyectos didácticos. En los proyectos podemos distinguir dos métodos de evaluación: evaluación formativa y evaluación final. La primera es constante y paso con paso genera cierta retroalimentación que permite mejorar lo que tenga que ser mejorado. Además, considera distintos aspectos tanto cualitativos como cuantitativos. La segunda es más “objetiva”, pero en el trabajo por proyectos se centra en la evaluación y retroalimentación del producto final, del producto tangible. Ambos métodos evaluadores deben ser complementarios uno del otro, pues ambos, a la par, generan una constante retroalimentación del proceso educativo. Es complicado evaluar elementos no cuantitativos, como las actitudes o los sentimientos, sin embargo existen herramientas y métodos para evaluar dichos elementos. Por ejemplo, están la lista de cotejo, la escala de apreciación y también una rúbrica. Y es esta última el elemento predilecto para nuestro proyecto pues puede establecer parámetros para medir el desempeño en clase.


Conclusión


  • Al finalizar este documento concluimos que es necesario que los docentes en formación conozcamos los elementos que componen el plan de estudios 2006 y el plan de estudios 2011 para familiarizarnos con los cambios que se hicieron y los nuevos elementos que se incorporan, esto nos facilita la comprensión del programa de español 2011. 
  • Conocer el programa de español 2011 nos permite asociarnos con la materia para un mejor análisis y desarrollo de nuestras planeaciones tomando en cuenta los elementos analizados en los programas, los cuales nos servirán como sustento teórico para la práctica. 
  • Es necesario también familiarizarnos con la secuenciación de las prácticas sociales para poder saber cuál es la parte que nos corresponde desarrollar en los alumnos.
  • La planificación por proyecto nos permite vincular cada sesión y tener más claro a lo que queremos llevar además en cada sesión debemos mostrar un avance que nos permita lograr nuestro proyecto.
  • Establecimos un referente reflexivo de acuerdo al trabajo por proyectos didáctico.